
El valle del Río Esgueva, a escasos 20 kilómetros de la Ribera del Duero, se ensancha a la altura de Villafuerte para ofrecer las tonalidades del color de la meseta castellana. Desde el desafiante torreón del Castillo-Fortaleza que singulariza el pueblo, se domina la calma viva de las mieses y el laberinto de caminos, cañadas y veredas, mientras serenos encinares y pinares invitan a itinerarios de paz y de sosiego.
Caldos de proyección y fama internacional forjados por el paso de los siglos y por el buen hacer de bodegueros y viticultores. Tomar un “ribera” distingue y garantiza una cata de vinos tintos con clase.
Lechazo asado. Plato estrella de la comarca con una materia prima de profundo sabor adquirido a fuego lento para que el calor haga su trabajo. Numerosos restaurantes de la zona hacen de la elaboración de este plato un rito heredado de padres a hijos.
Baños aromáticos donde relajar el cuerpo y la mente. Disfrutar de productos naturales para el cuidado de la piel convirtiendo el baño en una auténtica delicia.




Villafuerte es parada obligada de la Ruta de Castillos de Valladolid. Su castillo está en proceso de cuidadosa restauración y puede visitarse todos los días del año.
El Patrimonio Artístico-Religioso tiene su expresión más genuina en la Iglesia Románica de Villafuerte con restos de un espectacular artesonado mudéjar del siglo XV y a muy poca distancia en Amusquillo (3 km.) un valiosísimo retablo renacentista en madera policromada; el Monasterio de Santa María de Valbuena (15 km.) sede permanente de las exposiciones de las Edades del Hombre.
Recorridos por senderos señalizados por la orilla del Río Duero entre Quintanilla y Bocos de Duero. Caminos de trashumancia que despiertan la curiosidad por una actividad ya desaparecida y que ha dejado construcciones plenas de sabiduría popular en la Cañada Real Burgalesa.


Gastronomía, ritos y faenas matanceras en las Jornadas de la Matanza (mes de febrero). Una fiesta para los sentidos: música y bailes populares para enmarcar las tareas y degustaciones propias de este evento tan arraigado en la cultura popular de los pueblos de Castilla.
Romerías y fiestas patronales de tradición religiosa y que sirven de marco a celebraciones comunitarias relacionadas con el calendario de las faenas agrícolas.
Reuniones y eventos de participación popular donde la diversión y la familiaridad está garantizada: Algarada y Cena Medieval en el mes de Agosto.



